En seguros todo el mundo te dice que tienes que hacer. Hasta yo llevo un par de años haciéndolo aquí…
Pero hay consejos y consejos. Uno de los buenos es el que las aseguradoras te hacen al contratar un seguro de hogar.
Hablamos de los capitales recomendados de continente, y de contenido.
Las aseguradoras te dicen que asegures una cantidad, un capital como continente, como el valor de tu casa. Vamos a ver los errores y las utilidades.
Qué dice la ley
Pero antes veamos que dice la ley sobre esto:
Que el responsable de poner la cifra correcta eres tu
Que si no la pones bien, y llega el siniestro, la compañía te va a pagar mal
O sea, que más te vale saber que estás haciendo al colocar una cifra en la póliza.
Deberíamos empezar por el principio, pero ¿Qué es el continente?
Pues es la parte de una vivienda que esta fija, paredes, suelos, sus paramentos, puertas… y sus instalaciones fijas: tuberías, electricidad, etc… Pero como esto es un poco subjetivo, en cada póliza viene el listado de qué es continente y qué no lo es (porque está definido como contenido). Si tiene interés sobre estos detalles al final te dejo un enlace a un video que lo explica muy bien.
Y ¿Cómo se valora el continente?
Lo que se asegura es el propio inmueble, las paredes y sus instalaciones, por tanto el valor adecuado, será el que nos garantice volver a tener una pared, una tubería, una puerta en su sitio. O sea el coste de reposición de la suma de cada uno de los bienes que representa el continente.
Eso de la manera más sencilla es el coste de reconstrucción de la vivienda.
Y no lo que vale la vivienda.
Y no lo que tengo de hipoteca.
Por nombrar dos errores comunes.
Es una cifra relativamente fácil de obtener de manera general.
Una fórmula es acudiendo a la tasación que hizo el banco para la hipoteca, porque ahí va el valor de reconstrucción (incluso dos y diferentes, pero no voy a entrar aquí hoy), y además estará marcado como valor mínimo asegurable, porque cuando se hipoteca un bien hay que asegurarlo de manera obligatoria. Bueno, más o menos… pero eso otro día.
Pero no todas las viviendas están hipotecadas, y al final, los tasadores sacan de algún sitio el valor de las cosas de una manera sencilla… Hay bases de datos, incluso oficiales, que publican el coste de construir el metro cuadrado de cada tipo de vivienda en cada sitio.
Multiplicando los metros cuadrados de una vivienda por ese coste, tienes el valor de continente de una vivienda de manera genérica.
Y esa multiplicación es la que hace la aseguradora cuando te “recomienda” poner un capital en la casilla de continente.
¿Cómo lo hacen?
Para darte el precio tu antes has dado la dirección de la vivienda, con ese dato, ya saben cuanto cuesta el m2 de construcción, y solo falta ir a otra base de datos que tenga las dimensiones de la vivienda. Si has entrado alguna vez en el catastro ya has visto el nivel de detalle. Las aseguradoras usan esos datos o bases de datos paralelas al catastro.
Por tanto ya saben que cifra media sería adecuada.
Por eso te recomiendan una cifra para el continente de tu casa. Y bastante acertado. Yo diría que bastante más acertado que el que tu tienes en la cabeza.
Pero puede no ser perfecto. Vamos al problema.
¿Siempre sirve el valor de que te da la aseguradora?
El valor es un valor medio, estándar, porque sale del valor medio de construcción. Y eso quiere decir que habrá construcciones más altas, y más bajas.
Pero siempre es una referencia a tener en cuenta. Y es la cantidad mínima que debemos poner.
Pero antes, ¿en qué circunstancias deberíamos subir esa cifra recomendada? Pues en los casos en que sepamos que nuestra vivienda sería más cara de reconstruir que la de los vecinos.
Si es una vivienda unifamiliar, que has hecho tu, y es distinta, de mejores calidades que las de los alrededores, sería un ejemplo. O en el caso de un piso, si lo has reformado, pero no porque tocaba hacer las tuberías porque se caían a trozos, sino porque has cambiado los azulejos de obra de 10€ el metro, por losetas de 2m de Porcelanosa… Esas mejoras en los acabados, sería un motivo para aumentar el valor recomendado.
¿Por qué debemos aceptar como mínimo el valor recomendado?
Hay que entender que esa cifra que aparece como continente es el valor máximo que vas a cobrar por las coberturas que afecten al continente en un mismo siniestro. Todos los porcentajes o capitales pequeños que aparecen en la póliza, son un límite para esa cobertura, pero el límite de la suma de todos es la del continente.
Así que el valor recomendado como mínimo, por varios motivos:
el primero es que algunas aseguradoras ponen un cifra más baja, para que el precio sea inferior, o sea, que el máximo que vas a cobrar va a ser inferior a lo que necesitas.
el segundo es que, como hemos visto, tu casa puede valer más.
el tercero, es que como el límite total es esta cifra, hay que tener en cuenta que un siniestro puede costar más que la reconstrucción, por ejemplo el coste de demolición, que suele ser de infarto…
y cuarto y más importante, como mínimo, porque aceptando esa cifra, la aseguradora no aplicará infraseguro en el continente.
Este último cuarto punto, es vital, porque ya que la aseguradora ha asumido darte la cifra, la realidad es que no podría aplicarte ese infraseguro que se aplica cuando tu das la cifra mal.
Cuando las aseguradoras calculan bien, esto es una garantía que nos va de maravilla, para no complicarnos. Y de la misma forma al perito que no tiene que andar buscando la información de costes reales, y cuanto más feliz sea el perito mejor a la hora de cobrar el siniestro.
Así que es buena idea aceptar la cifra que nos proponen, pero si sabes todo esto antes, y eres consciente de dónde sale el valor, y si coincide con tu caso, o tu tienes algo fuera de lo estándar, que deberías comunicar a la hora de calcular…
Pero que no te preocupes, que nos pones un whatsapp al 642 400 220 y te ayudamos a calcular el continente, el contenido y el precio en las tres aseguradoras que más pólizas hogar hacen en el país. Y será por algo…





