Hoy que todo el mundo dice que no se puede ahorrar, te hablaré del ahorro.
Voy a adaptar ese método periodista de las “5W”: Who, What, When, Where, Why (quién, qué, cuándo, dónde y por qué), para dar un paseo por todo lo que es ahorro. Así que conscientemente se que este es solo la primera de las cartas que te enviaré sobre este tema, y será como siempre de forma semanal así que atento, porque es posible que acabes queriendo ahorrar, y sabiendo como hacerlo con menos esfuerzo, y con un conocimiento real de hasta dónde llegar realmente. Pero vamos paso a paso.
Siguientes cartas:
Qué es ahorro
Las palabras que usamos nos dan la forma de pensar, por tanto es importante saber que quieren decir, y el diccionario de la Real Academia Española es el sitio al que acudir, ahorrar tiene muchas acepciones, pero nos interesan la tres primeras:
1º Reservar una parte de los ingresos ordinarios
2º Guardar dinero como previsión para necesidades futuras
3º Evitar un gasto o consumo mayor
Las dos primeras acepciones nos dan la pista de casi todo sobre lo que se debe hacer sobre el ahorro, motivación, cadencia… está casi todo. Pero vamos a desarrollar todo el proceso.
La tercera acepción eso de evitar o disminuir un gasto, es uno de los grandes errores que cometemos, porque del ahorro se pasa al cutrerío en un pispas. Esa conversión en tacaño, a la existencia miserable, hay que evitarla.
El cutrerío te conduce a no tomar una cerveza con amigos, a comprar cosas malas en vez las buenas, y está cercano a la avaricia, y la acumulación por qué sí.
Incluso, cuando somos conscientes de que el ahorro, esa tercera acepción del ahorro, nos lleva a vivir peor, lo que consigue es apartarnos de, precisamente del ahorro.
¿Por qué ahorrar?
Cuando quieres conseguir algo necesitas una motivación. Las cosas no se consiguen por qué sí. Hay esfuerzo. Y ese esfuerzo para la mayoría nos es complicado de mantener en el tiempo.
Para que este esfuerzo sea más llevadero, tenemos que tener un objetivo atractivo.
Cuando el objetivo es una necesidad, ahorramos mal.
Porque ahorrar, se ahorra muchas veces para esa segunda acepción -guardar para necesidades futuras- , es una necesidad.
El primer motivo para ahorrar, debería ser común para cualquiera: tener un colchón de seguridad.
Ya se que en muchos casos, eso de primer motivo ya es un exceso porque no puede haber más porque ese se hace casi imposible. Cuando terminemos esta serie de cartas es posible que la percepción sea distinta.
Muchas familias viven con miedo a que ocurra algo que afecte a la economía, porque no tienen margen de maniobra. El salario está tan ajustado a los gastos que una avería del coche, un periodo sin trabajo, las vacaciones, una comunión de un niño, la boda de un familiar… causan un desajuste.
Todas estas circunstancias, y esas que pasan ahora por tu cabeza, deberían estar a salvo con ese colchón de seguridad.
Este colchón es el primer ahorro que hay que tener.
Pero no para tenerlo por si pasa algo. Porque cuando lo tengas alcanzarás una tranquilidad que no tienes sin ese colchón. Tener ese colchón te permite no solo superar una pequeña crisis económica, sino salir sin remordimientos a tomar una cerveza con amigos.
Pero también es básico para poder ahorrar después. Sin este primer paso no puedes ahorrar realmente, porque lo que acumules estará siempre en el lugar de este colchón. Siempre disponible.
Porque ese dinero debe estar disponible en 24 horas, y muy seguro porque es para urgencias. Diremos que debe ser liquido y seguro. Y la cantidad de este colchón depende de la economía, y del tipo de persona que seas. Un funcionario, con tener de tres a cinco mensualidades ahí reservadas debería superar cualquier pequeña urgencia. Sin embargo si eres autónomo, y dependes de tu facturación, de los clientes, del entorno… que menos que seis meses de ingresos medios para ese colchón.
Ya estás viendo que el ahorro, va a depender de quién eres. No puede ser igual para todos.
Eso de fijarte en los demás para ver que hacen es otro error que te sacará del ahorro, y por tanto de tus objetivos.
Tener ese colchón de seguridad te va a dar tranquilidad, paz, relax… así que el objetivo para conseguir esta necesidad, es tener un poco de tranquilidad financiera. Ya veremos más adelante como se hace.
Otros objetivos
Una vez que tenemos ese colchón que nos da paz, es momento para aclarar que otros objetivos financieros tenemos a corto, medio y largo plazo. Y por ejemplo, a corto tendremos el objetivo de un viaje o las vacaciones, a medio plazo quizá cambiar de coche y acumular para pagarlo de golpe (y aquí sí ahorrar un dineral en gastos de financiación), y a largo plazo deberías pensar en la jubilación, esto sí o sí.
La jubilación, que tenemos garantizada por el estado, va a ir sufriendo pequeños arañazos poco a poco hasta que se equipare con el resto de la Europa más avanzada. O sea, pensiones más escasas, y que no dan para caprichos. Vas a tener pensión. Seguro. Pero la diferencia es como vas a usarla, si vas a tener que medir cada gasto, o vas a vivir permitiéndote salir, viajar, tener actividades fuera del hogar del pensionista…
Ese será un objetivo, ahorrar para poder darnos caprichos en la jubilación no nos bastará con una pensión pública de dentro de 15 o 20 años, a partir de que todos los baby boomers (los nacidos antes del 1964) y la generación X (los nacidos hasta el año 1980) empiecen a jubilarse masivamente.
Y piensa que da igual tu nivel de ingresos actual. Si cotizas alto, tendrás una pensión mayor (las que más poder adquisitivo van a perder), pero es que tus gastos fijos actuales estarán acorde con tu vida, y los caprichos los vas a tener que meditar igual…
Así que ya sabemos por qué hay que ahorrar, colchón de seguridad, jubilación y otros objetivos que tengamos.
Pero yo solo daba ejemplos, hay otras posibilidades, hay quién lo hace para dejar un legado económico. Una ayuda para un familiar, o una institución. La compra de vivienda hoy, para poder acceder es imprescindible tener una cantidad importante ya ahorrada.
En las siguientes semanas, veremos, cómo hay que hacerlo, cuándo y dónde (en qué vehículos financieros). Si crees que esto tiene que leerlo esa persona que sabes que lo necesita envíale esta carta para que se suscriba:




