Ya vimos la semana pasada por qué hay que ahorrar, hoy vamos al cómo.
Cómo, no es en qué producto. No vamos ahí aún.
Cómo, es cómo se ahorra, y en que forma se hace. Ahora me explico.
Todas las cartas
¿Cómo ahorro?
Este es el principal problema de todos, sabemos que tenemos que ahorrar, nos gustaría pero… ¿¡¡Cómo!!? si la realidad es que con mi sueldo me sobra siempre mes…
Tranquilidad, no te voy a recomendar esa mezcla de vida espartana y estoica que proclaman en redes sociales como forma de ahorro para conseguir la panacea de la libertad financiera.
Fíjate que todos los que dicen tener libertad financiera te están vendiendo un libro y un curso. O sea, currando como tu y como yo.
Un breve explicación de lo que hacemos trabajando, nos alquilamos por horas. Cambiamos horas de nuestra vida, realizando una actividad que genera algún beneficio a alguien, por dinero.
Uno de los problemas del país es que la productividad es muy baja, por tanto no puedo recomendarte lo más obvio, trabaja en algo que sea muy productivo, y por tanto las menos horas posibles. Porque aquí aún hasta parte de la patronal tiene la consciencia de que la rentabilidad viene de las horas, y no de la productividad.
La productividad es más responsabilidad de quién te emplea, porque tiene que tener los medios y el sistema para alcanzar la máxima productividad trabajando. Y añade una parte del empleado de estar centrado en lo que se hace.
Pues en el sistema actual del país, los sueldos son los que son, y dan para lo que dan. Y no seré yo quién te diga que no vayas a tomar cervezas cuando te apetezca, o al cine, o un museo… o te des las vacaciones que mereces.
Porque esta reducción de los gastos es la parte más sencilla. Así ahorra cualquiera, pero a cambio de ser una persona triste. Estamos en España y somos sociales, así que esto no es la solución perfecta.
Otros te hablarán del preahorro, o cosas similares, o sea, cambiar la práctica habitual, de me llevo a una hucha lo que me sobra del mes. Llamo hucha al cerdito, o una cuenta corriente remunerada. Esta fórmula habla de que lo que hay que hacer es pensar que si cobras 1.400, pienses que son … 1.300, y esos 100, salgan de tu cuenta de gastos en el mismo momento que lleguen. Pues buena idea, pero, si los gastos que tienes son muchos no podrás hacerlo…
Te dirán que hay que revisar los gastos continuamente, y renegociarlos cada año. Esto acaba convertido en una obsesión. Y es que siempre hay algo más barato. En cualquier cosa que puedas comprar y haya cierta competencia, el precio estará ajustado al producto y el servicio. Por tanto, cada vez que bajas el precio estás perdiendo algo. Y vale, puede ser solo “prestigio” por vestir un chanel, o perder completamente tu imagen de elegancia porque la chaqueta está mal cortada en aquél taller de un pueblito de la China profunda y te sienta como a un payaso. El payaso y su disfraz son fantásticos, pero tu no quieres hacer gracia.
Hay quién te echará la culpa, ese coach al que nadie le pidió opinión, que te dirán que cambies de trabajo. Que cobras poco, y es por tu culpa. Que te hagas responsable, y busques algo mejor pagado. Yo tampoco te diré por qué cantidad y haciendo qué debes cambiar tu tiempo por dinero. Pero hay que valorar, que hoy, hay muchas profesiones con falta de empleados en las grandes ciudades, eso es cierto. Pero yo tampoco cambio mi mesa de despacho por unas cocinas. Porque ya me gustaría saber cocinar. En fin, busca el equilibrio.
Soluciones
Así que la solución única no existe. Es el conjunto de ellas. Son las soluciones, y por pasos.
1º Control de gastos fijos, mira a ver si puedes eliminar algo.
2º Revisión de gastos continuos, pero sin acabar comprando algo que te cueste al final doble, porque dure poco, o realmente no cumpla su función.
3º El ahorro a principio de mes, no al final. Descuenta lo que estimes al principio. Cuando sepas cual es la cifra, no la cambies al menos en un año. Comprométete.
Con un pequeñísimo esfuerzo vas a poder ahorrar entre 50€ y 150€, para salarios bajos y medios. Cifra más que suficiente para empezar. Pero de cuando hablamos la semana que viene.
Recomendaciones
¿Pero ahorro 50 o 150? Hay algún estudio por ahí, que recomienda entre el 10% y el 17%. El 10% con menos de 25 años, después el 17% y a partir de los 35 años el 15%. Porque son cifras que van un poco acompañando la vida, cuando es más difícil menos, y cuando cobramos más bajar.
Otros hablan de un 10-15% con ingresos mensuales por debajo de los 1.200€, y un poco más 15-18% con salarios por encima de esos 1.200€. Sin agobios, es una referencia, porque si vives en Madrid con 1.500€, no vas a ahorrar ni un 5% salvo que no tengas gastos de vivienda…
Todo eso da igual. Quédate con que un buen objetivo, y alcanzable, es un 15% de tus ingresos.
El salario medio en España está por encima de los 30.000€, brutos. O sea, lo que llega a tu cuenta sobre los 1.500€ en 14 pagas. Un 10% son 150€, anualmente… poco más de una una paga extra.
Esa cifra, en 20 años de ahorro, serán 36.000€ o 100.000€ dependiendo de qué hagas con ello. Lo vemos la semana que viene.
La semana que viene, también veremos el cuándo. El momento idóneo para empezar a ahorrar, y sobre todo el efecto que tiene el momento de empezar a ahorrar, porque no vas a creer lo importante que es.
Reenvía el correo, o el enlace, a quién crees que debería leer esto del ahorro. Sobre todo a los más jóvenes…




