El Supremo destapa el timo de la prima única.
Vas a firmar una hipoteca. Vas nervioso, con el notario esperando, y en algún papel de los cuarenta que firmas ese día hay un seguro de vida. Prima única. 20.000, 24.000, 30.000€. Y ojo, no lo pagas tú de tu bolsillo ese día, no… te lo meten dentro del préstamo. Así que encima de pagar el seguro, pagas intereses por el seguro. Durante 20 años.
¿Te suena? Pues acaba de pasar por el Supremo. Sentencia 913/2026, del 10 de junio. Un señor firmó una hipoteca con el Banco Popular (hoy Santander) por 151.547,62€, de los cuales 24.467€ eran para pagar a Allianz un seguro de amortización de crédito por fallecimiento. Ni lo pidió, ni eligió la aseguradora, ni tuvo opción de pagarlo poco a poco. Todo de golpe, todo financiado, todo dentro del capital.
Empezó el lío en 2017. Ha tardado 9 años en llegar hasta el Supremo. Nueve. Así que cuando alguien te pregunte por la justicia en España, ya sabes qué contestar. Bien, pero leeeeennnnnnntaaaaaaaa.
Un apunte antes de seguir, porque me gusta contarte las las cosas con todos los detalles: la aseguradora no fue “Allianz” sin más. Fue Allianz Popular Vida, la joint venture que el Banco Popular tenía montada con Allianz para vender seguros a través de sus oficinas. Cuando Santander se comió el Popular en 2017, se quedó también con ese entramado, hasta que unos años después reordenó el acuerdo de bancaseguros con Allianz. Detalle que parece pequeño, pero que importa: aquí el problema no es “una aseguradora mala”, es un modelo de negocio, el de vender seguros metidos con calzador dentro de un producto bancario, sin que tú puedas elegir nada. Y eso sí, a sabiendas de la compañía.
¿Qué dice exactamente el Supremo?
Aquí hay que ir con cuidado, porque los titulares de los periódicos dicen “el Supremo prohíbe los seguros vinculados a hipotecas” y no, no es eso. El Supremo no dice que esté mal que el banco te pida un seguro de vida para darte la hipoteca. Eso sigue siendo legal, y hasta tiene sentido, porque si te mueres mañana ese seguro paga lo que queda del préstamo y tu familia no hereda la deuda.
Lo que el Supremo tumba es el combo completo:
Te imponen la aseguradora (normalmente del mismo grupo que el banco).
Pagas todo de una vez, no puedes ir año a año.
Te lo financian dentro de la hipoteca, así que pagas intereses sobre el seguro.
Y no te explican de forma clara cuánto te está costando realmente todo esto.
Es la combinación la que es abusiva. Uno solo de estos puntos, quizá se salva. Los cuatro juntos, no.
¿Y esto ya es jurisprudencia?
Aquí, si me dejas ponerme tiquismiquis un momento (prometo que salgo rápido): jurisprudencia, la de verdad, la que vincula, necesita más de una sentencia del Supremo diciendo lo mismo. Esta es la primera. Así que en sentido estricto, todavía no.
Pero no te líes pensando que es papel mojado. Por debajo del Supremo llevan un tiempo cayendo sentencias en la misma línea: Lleida, Zaragoza, Salamanca, Jaén, Las Palmas… juzgados y Audiencias diciendo lo mismo. El Supremo lo que ha hecho es coger ese consenso que ya existía abajo y ponerle el sello grande. Es cuestión de tiempo que llegue una segunda sentencia y ahí sí, jurisprudencia con mayúsculas.
De hecho este tema ya lo te lo he contado en otra carta hace meses, y por cierto una lectora, además de sufridora cliente desde hace años, me preguntó por privado el alcance de este tema, le expliqué, reclamó y consiguió solucionar el problema con una cartita… Euritos de vuelta a la cuenta por leer.
Y ahora se me ha venido a la cabeza el programa “La bola de cristal”, y los videos de rebaños de ovejas con la voz en off: “estos no leen”. Pura magia la que vivimos con aquella televisión de los ‘80… vete a buscarlo en RTVEplay que seguro estará.
¿Y a tí qué me toca?
Aquí va lo que de verdad quiero que te quede: el problema nunca fue tener un seguro de vida para cubrir la hipoteca. La idea es buenísima. Si te pasa algo, tu familia no hereda tu deuda, se queda con la casa libre. El problema es cómo te lo colaron: sin elegir, de golpe, financiado, sin explicarte nada.
Un seguro de vida hecho bien es justo lo contrario de todo eso. Tú eliges la compañía, tú eliges el capital que quieres cubrir, pagas cada año lo que te toca ese año (que además suele ser bastante menos que lo que te metían en la hipoteca de una tacada, exactamente ronda el 40% menos), y si algún año no te interesa, lo dejas. Nada de intereses de 20 años sobre un seguro que ya has pagado.
Así que si tienes una hipoteca y todavía no tienes un seguro de vida decente que la cubra, o tienes uno metido por el banco del que no sabes ni las condiciones, hablamos. Te lo explico bien, sin letra pequeña, y lo montamos como tiene que ser. Al whatsapp de atención, 642400220.



