Me salto mis propias reglas. Te escribo una última carta fuera de plazo, ni en domingo, porque creo que es información relevante.
Llevamos tres días atendiendo clientes, nerviosos, por saber que hay que hacer. Es normal, más cuando algunas compañías se han lanzado a enviar correitos de “dad el parte yaaaaa” y el cuñao de turno te dice que “tienes 7 días para declarar un siniestro”.
¿Para qué vas a dar un parte si no se puede acceder a la zona? Un poco de calma y sentido común. Esto va a ser un proceso largo, y por dar el parte hoy, sin saber realmente el alcance, que daños tienes, porque nadie ha podido ir a mirar, no se va a adelantar nada.
Habla con tu agente de seguros y le dices lo que creas que hay dañado, él te dirá si tiene sentido dar el parte, conociendo cual es tu aseguradora, los métodos, la zona, etc… Nosotros creemos que no adelantamos nada, hasta que no se pueda acudir a la zona.
Unespa tiene una FAQ sobre como funcionan los seguros en los incendios, y te sirve para saber como responden las compañías cuando el fuego se cruza en nuestro camino. Como nos parece un recurso de utilidad pública indispensable, de esos que ojalá nunca necesites, pero conviene tener a mano por si las moscas, hemos desglosado lo más importante en un lenguaje adaptado para todos y sin letra pequeña, vamos que la he fusilado para ti.
1. ¿Quién da la cara cuando hay un fuego?
La respuesta corta: las aseguradoras privadas. Son ellas las que responden por los daños, ya afecten a personas o a bienes (tu vivienda, el coche, la tienda del barrio...).
Y ojo con este detalle que a veces despista bastante: el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) no entra en juego aquí. A diferencia de lo que pasa con una riada brutal o un terremoto, los incendios no se consideran riesgos extraordinarios. Por tanto, le toca responder a tu póliza habitual.
Es posible que el Gobierno, decrete algunas ayudas, como cada vez que hay desgracias de estas magnitudes. Pero lo normal es que sean de unos miles de euros. Nada que de verdad nos saque de un apuro.
2. ¿Está el incendio cubierto por mi seguro?
La verdad es que sí. Si tienes contratado un seguro multirriesgo —da igual si es de hogar, comercio, comunidad de vecinos o industria—, la protección frente al fuego y los destrozos por humo viene de serie.
Pero hay algo más que conviene recordar. Además del daño evidente, las pólizas suelen asumir un montón de gastos “invisibles” que surgen justo después:
Lo que cuesta la labor de los bomberos y la extinción.
El desescombro y la retirada de enseres calcinados.
La tramitación de la documentación oficial quemada (escrituras de la casa, DNI, etc.).
3. El “efecto dominó”: ¿Qué seguro interviene en cada caso?
Tras un siniestro de este tipo suelen cruzarse varias pólizas a la vez. Cada una tiene su propio terreno de juego:
En casa (Seguro de hogar): Asume la estructura (el continente: paredes, puertas, ventanas) y todo lo que hay dentro (el contenido: muebles, aparatos, ropa...).
En el negocio (Comercio e Industria): Protege el local o la nave industrial y, al mismo tiempo, las máquinas, mostradores o el stock de producto almacenado.
En el edificio (Comunidad de propietarios): Cubre los daños estructurales del bloque y las zonas compartidas (desde el portal y ascensor hasta el garaje, trasteros o la piscina).
Tu coche (Seguro de automóvil): Si lo tienes a todo riesgo, estás cubierto sin discusión. Si tu seguro es más básico (a terceros), te toca comprobar en tu contrato si contrataste la cobertura específica contra incendios, o de pérdida total.
En el campo (Seguro agrario): De las cosechas, campos de cultivo o animales afectados se encarga Agroseguro, un pool de aseguradoras que cubren lo relacionado con el campo.
Seguro de vida y accidentes: Si por desgracia hay fallecidos, la aseguradora indemniza a los beneficiarios designados. Si se producen lesiones o heridos, entran las pólizas de accidentes. ¡Qué sigamos como hasta hoy sin sobresaltos! 🤞
¿Y si alguien causó el fuego? (Responsabilidad Civil): La policía judicial investigará el origen. Si se determina que una negligencia o fallo de un tercero desencadenó el incendio, entrará en juego la responsabilidad civil de esa persona o empresa para pagar los daños. Por ahora parece que tenemos un coche que ardió, y una máquina agrícola que no debía estar trabajando… Veremos como acaba.
4. Con los nervios no recuerdo con quién tengo el seguro, ¿qué hago?
Es completamente normal que en un momento de crisis no sepas ni dónde guardaste los papeles. Mantén la calma:
Contacta con tu mediador de confianza (tu agente, corredor o el banco donde abriste la póliza).
Si tampoco recuerdas el nombre, abre la app del banco y revisa los recibos cobrados de los últimos meses: ahí verás qué aseguradora te emitió el cargo.
Soy Angel del Amo, especialista en Seguros e Inversiones, y escribo sobre lo que se.
Para ayudarte a que no te confunda tu cuñao.
5. ¿Cuánto me van a indemnizar realmente?
Las aseguradoras pagan los daños reales que hayas sufrido, pero con una frontera clara: jamás cobrarás más del valor real del bien destruido ni por encima del límite tope que figura en tu póliza (el famoso capital asegurado).
Si el incendio no ha acabado con todo completamente, es cuando habrá que comprobar cuánto bien calculaste los capitales, y si el capital está erróneo, es cuando la compañía aplicará reglas proporcionales para solo pagar la parte que le corresponde. (Qué buen momento para revisar esto…)
💡 Un matiz importante en bloques de pisos: Coexisten dos capitales distintos. Por un lado está la póliza de la comunidad de vecinos y, por otro, el seguro individual de cada vivienda o local. Ambos se complementan para restituir los daños.
6. Me he quedado sin casa: ¿Dónde duermo hoy?
Por suerte, la mayoría de pólizas de hogar incluyen la cobertura de inhabitabilidad. Si la casa queda invivible, la aseguradora te prestará apoyo para costearte un alojamiento temporal (normalmente durante unos días en un hotel o alquiler provisional). Esto está destinado a dar cobertura cuando es la vivienda principal y va a estar en reconstrucción un tiempo.
Eso sí, las condiciones (presupuesto diario, duración máxima...) dependen de tu contrato. Un consejo práctico: guarda absolutamente todos los tickets y facturas de hotel o comida que vayas pagando para poder acreditarlos más tarde.
7. Mi negocio ha tenido que parar, ¿cobro algo?
En comercio e industria existe la garantía de pérdida de beneficios. Pero aquí hay un matiz clave: para que se active, es imprescindible que exista un daño material directo en tu local provocado por el fuego.
¿Qué significa esto? Que si la policía corta tu calle o manda desalojar la zona por precaución y no puedes abrir el negocio durante dos días, pero tu local no ha sufrido ningún daño físico, esa pérdida no estará cubierta... a no ser que tuvieras contratada una cláusula muy específica para esos cierres preventivos.
Tampoco hay cobertura para la pérdida que un negocio tenga porque no puede vender nada porque no hay vecinos a los que poder vender…
8. ¿Qué ocurre con el campo y el ganado?
Agroseguro da cobertura directa ante incendios a todos los productores asegurados dentro de su garantía básica. Entran tanto la pérdida de cosechas como los daños en plantas, arbolado o viñedos, además de la cabaña ganadera.
Incluso en el caso del cereal, si para apagar el fuego hubo que crear cortafuegos de urgencia arrasando parte de la plantación sana, esa pérdida también te la cubren.
Tranquilidad ante los trámites: No hace falta salir corriendo a enviar el parte. Lo primero es la seguridad. Espera a que los bomberos den la zona por segura, comprueba con calma los daños y entonces contacta con tu mediador para tramitarlo con Agroseguro, o la compañía que abrió la póliza.
9. Tenía un piso o local alquilado y he perdido la renta
Si eres propietario, tenías la finca alquilada y lo dejaste bien reflejado en el contrato del seguro, la compañía te indemnizará por la pérdida de rentas durante el tiempo que dure la rehabilitación del inmueble, respetando los topes estipulados.
Estos son los puntos clave más importantes, con esto sabes lo suficiente para estar tranquilo y que no te meta miedo tu cuñao.
Si tienes dudas sobre este tema de los incendios y la cobertura que tendrás en tu póliza, escríbenos al whatsapp 642 400 220, o sea al de siempre. Que aunque no recibas más cartas hasta septiembre, seguimos al pie del cañon.



