Fue hace tres días, y la frase original exacta “Me has enseñado en 3 minutos más de todo lo que se de seguros. Desde luego, no se nada de nada.”
Y la dijo un cliente después de unos 15 minutos de conversación conmigo. Exageró con lo del tiempo. Con lo otro no. Bueno… sí sabía, pero lo que sabía estaba mal.
El pretendía hacer algo bajo un montón de conocimiento sobre seguros, que se dan por sabidas en la barra del bar, sobre como presuntamente funcionan.
Su idea, además de no tener encaje en la ley, le dejaba asumiendo una serie de riesgos en los que no había caído. O sea, que con un poco de mala suerte, su “gestión” podría haberle arruinado al dejar un par de naves industriales sin seguro.
Le expliqué tres cosas sueltas y ya creía haber visto la luz.
Ayer, otra persona nos contacto para hacer una póliza de un piso de alquiler, y no le dejé. También estaba totalmente equivocado. Pensaba que podía hacer una póliza y que le cubriera todo, las cosas del propietario y las del inquilino, la responsabilidad del propietario y la del inquilino.
Si lo hubiera hecho el solo en un banco, o por internet, tendría una póliza inservible. Como quien paga y guarda una hoja en blanco… Como no le sirvió lo que le dije, se ha propuesto buscar otras fuentes.
Si se aprende algo con el estudio de un tema, el que sea, es que siempre lo que se desconoce es más de lo que se sabe. Incluso, cuando se supone que empiezas a saber, con las famosas 10.000 horas de trabajo sobre un área, en seguros sigues lejos de ser un experto.
Si crees que lo sabes todo sobre algo es que no solo no sabes nada, además, es posible que lo que sepas sea incorrecto.
El efecto Dunning-Kruger
David Dunning y Justin Kruger, hicieron pasar una prueba de conocimiento a un grupo de personas, y posteriormente les preguntaron como les había salido la prueba.
Cuanto menos sabían, mejor pensaban que les había salido. Como cuando yo estudiaba química.
Descubrieron que tenemos un sesgo cognitivo, por el que tendemos a sobrevalorar el conocimiento que tenemos de habilidades que tenemos una capacidad… muy básica.
El efecto Dunning-Kruger no es un síndrome que adquieres por contagio. Lo tenemos tu y yo, por ser humanos. Saber que lo tenemos nos debería ayudar a pensar, no que seamos idiotas, sino que a veces es mejor obtener ayuda.
Por eso en seguros no se puede ir a pecho descubierto contra la aseguradora.
Así que si crees que sabes muchísimo sobre seguros, pero aún no has trabajado 10.000 horas en el sector, busca ayuda para contratar un seguro, antes de dar un parte, cuando quieras anular una póliza… Nosotros te prestamos esa ayuda en nuestra línea de atención whatsapp.




